Traumatólogos Especialistas en Artroscopia
Traumatólogos Especialistas en Artroscopia

Cirugía Ortopédica y Traumatología

Traumatólogos Especialistas en Artroscopia

La cirugía artroscópica nos ofrece la posibilidad de ver y de operar en el interior de una articulación utilizando sólo pequeñas incisiones, con ayuda de una cánula y un sistema óptico que se conecta a una cámara y proyecta imágenes en una pantalla. La artroscopia permite, gracias a estos sistemas ópticos, ver las estructuras articulares muy ampliadas, lo que permite detectar problemas de muy pequeño tamaño y llevar a cabo la cirugía con una enorme precisión.

El uso de la artroscopia está limitado a los médicos especialistas en Traumatología y Cirugía Ortopédica.

Estas ventajas de la artroscopia exigen al cirujano una habilidad diferente a las requeridas en la cirugía abierta y un entrenamiento específico. En el Instituto Médico Arriaza y Asociados estamos orgullosos de haber promovido el desarrollo de la cirugía artroscópica y de continuar siendo uno de los referentes -nacionales e internacionales- de esta técnica: somos un centro docente reconocido por la Sociedad Internacional de Cirugía Artroscópica, y recibimos anualmente a colegas traumatólogos de todo el mundo que vienen a perfeccionar su destreza en este campo, y a residentes en formación del sistema MIR.

Anualmente, nuestros profesionales llevan a cabo más de 500 artroscopias en articulaciones de todo el cuerpo. La rodilla (lesiones de meniscos, ligamentos cruzados...), el hombro (patología tendinosa, luxaciones...) y la cadera (conflicto femoro-acetabular, desgaste articular...) constituyen tres representativos ejemplos.

Sin temor a equivocarnos, podemos decir que somos líderes en el exigente y cambiante campo de la cirugía artroscópica.

ARTROSCOPIA Y TRATAMIENTO DE LA ARTROSIS Y LA ARTRITIS


El principal objetivo del tratamiento de la artrosis y de la artritis es atenuar los síntomas, en especial el dolor, la impotencia funcional y la inflamación, sin provocar efectos secundarios.

La artroscopia en un tratamiento sencillo y eficaz en algunas manifestaciones de la artrosis, así como en artritis que no respondan al tratamiento médico habitual. Es útil en aquellos casos en los que existe un problema mecánico, como un cuerpo libre en una articulación o un tope óseo al movimiento, sobre todo en la artrosis de rodilla, para intentar retrasar en lo posible la colocación de una prótesis. La artroscopia sirve para realizar lavados articulares y retirar las partículas de tejido degenerado que haya en el interior de una articulación, así como para eliminar la sinovial enferma, que está produciendo el dolor.