Cuando hablamos de traumatología deportiva no estamos hablando de una especialidad distinta de la cirugía
ortopédica y
traumatología normal, ni tampoco (en la mayor parte de
los casos) de patologías
específicas, pero si de pacientes distintos con unas necesidades
y características
especiales que hacen que, a veces, cambie por completo el enfoque
de la patología y
la forma de tratamiento, sobre todo en cuanto a la faceta rehabilitadora.
En primer lugar estamos ante un colectivo - al que se dirige la traumatología deportiva - en el que el número de lesiones es mayor y específico a la actividad que realizan. Se calcula
que entre los futbolistas
profesionales, por ejemplo, la frecuencia de lesiones es aproximadamente
unas 1000
veces superior a la que se produce en profesiones consideradas
de “riesgo laboral” lo que condiciona la filosofía de la traumatología deportiva.
Las lesiones de los deportistas (excluyendo las derivadas de traumatismos) se producen
por
sobrecargas específicas, muchas de las cuales surgen a
partir de determinados
condicionantes individuales (morfología general, tipo de
pisada, sobrecarga de
peso, ....) o colectivos (tipos de entrenamiento y manías
del entrenador, calendario
deportivo, tiempo de entrenamiento, ...). En traumatología, este tipo de problemas se ha llegado a denominar ‘atlopatías’, para indicar su relación con el hecho del deporte en sí.
En un deportista profesional existen además presiones por
parte de las
federaciones o clubes a los que pertenecen y por parte de la propia
sociedad que
sigue las evoluciones del jugador o del atleta, exigiendo una
recuperación eficaz y
rápida (lo que en numerosas ocasiones es imposible). En
este punto entran los
terapeutas deportivos y los readaptadotes físicos
compaginando en lo máximo la
eficacia del tratamiento y la rapidez de la recuperación.
Mas difícil es en el atleta vocacional, en el cual el deporte
no es su medio de
sustento y tiene que compaginarlo con una vida laboral que también
puede exigirle
necesidades físicas. En estos casos de traumatología deportiva el paciente no tiene
un tiempo suficiente para su
entrenamiento, para tratar sus lesiones y para recuperarse adecuadamente
y con la
rapidez precisa para llegar a tiempo a las competiciones. Además
su trabajo puede
ser fuente de lesiones.
Ante todo este panorama la traumatología deportiva realiza
su labor
basándose en:
- Diagnosticos precisos, en el menor tiempo posible, por lo que
es necesario de que
se disponga de todos los medios necesarios y sin demora. Hay que
recordar que el
mejor diagnóstico es el que establece el propio médico
utilizando racionalmente
todas aquellas técnicas de exploración clínica
y de diagnostico por imagen que se
consideren necesarias, útiles y fiables.
- Tratamientos precisos, en el momento adecuado, con las técnicas
menos lesivas
para el paciente, que aporten la solución más rápida
a su problema (la vida
deportiva de un atleta en general es corta y tiene que aprovechar
el tiempo). Deben
ser realizados siempre por el personal más competente o
entrenado, con la técnica
más fiable.
- Recuperación adecuada, de forma que el paciente sea consciente
de la justa
importancia de su lesión, las actividades que debe de realizar,
las que debe de evitar,
que tipo de entrenamiento y entrenador precisa, que tipo de fisioterapia
y
fisioterapeuta debe de tratarle, etc.
Todo ello en forma de servicio a la actividad deportiva que es
generadora de
salud individual y social, que permite una respuesta adecuada del
organismo a
muchas de las exigencias diarias de la vida y ofrece una forma
de respuesta social
‘sana’ a otros tipos de ‘diversiones’
mediante el ejemplo y enseñanza de los jóvenes
deportistas de élite.
En nuestro centro tenemos una amplia experiencia en traumatología deportiva, contando con numerosos pacientes de todas las edades, desde los niños que inician sus actividades escolares, posteriormente federados, alumnos de los distintos centros de formación de educación física y atletas de elite.
Nuestros medios diagnósticos permiten el acceso a numerosas
pruebas
complementarias tales como ecografía músculotendinosa (somos
uno de los
primeros centros en realizarla, con años de experiencia
diagnostica), Tomografía
computada, Resonancia magnética, etc.
Así mismo, en traumatología deportiva, contamos con un servicio de podología que nos
permite realizar
estudios de marcha. Un servicio de rehabilitacion específico
nos permite
racionalizar de forma adecuada los tratamientos. Contamos con
la ayuda de un
sistema de aplicación de ondas de choque focales de media
y alta energía. Y nuestro
personal está formado especificamente en el diagnóstico
y tratamiento de la
patologíia deportiva.
Deseamos recordar que un principio básico de la traumatología deportiva (así como en la traumatología de otro tipo de pacientes) es la aplicación
del sentido común, que en
muchas ocasiones puede permitir la solución por medios
conservadores evitando la
necesidad de una intervención quirúrgica.
Para
ello es preciso conocer las
características del deporte, las repercusiones biomecánicas
sobre el organismo y las
distintas posibilidades terapéuticas, contando con un equipo
humano capaz de
aplicarlas concienzudamente. Muchas veces, con un enfoque conservador de la traumatología deportiva pero
activo, se puede lograr devolver a la práctica deportiva
a muchos que, de otra
manera, tendrían que elegir entre una cirugía o
el abandono definitivo de su
actividad deportiva habitual.